A medida que nuestro perro envejece, es fundamental prestar especial atención a su salud y bienestar. Al igual que los humanos, los lomitos mayores pueden experimentar cambios físicos y emocionales que requieren cuidados adicionales.
La felicidad de nuestro perro es crucial para su calidad de vida en la vejez. Un perro feliz experimenta menos estrés, lo que puede ayudar a prevenir enfermedades y prolongar su vida. Además, un perro alegre es más propenso a mantenerse activo y social, lo que contribuye a su bienestar general.
En este sentido, los especialistas en el cuidado de mascotas, señalan algunos puntos que se deben tener en cuenta para hacer feliz a un perro viejo. A continuación te diré de cuáles se trata.
¿Cómo hacer feliz a un perro viejo?
- Crear un ambiente tranquilo y reconfortante
Los perros mayores pueden volverse más sensibles a los cambios en su entorno, por lo que es importante mantener un ambiente tranquilo y reconfortante para ellos. Evita el ruido excesivo, los cambios bruscos y asegúrate de que tengan un lugar cómodo para descansar.
- Proporcionar una alimentación adecuada
La dieta de un perro viejo debe adaptarse a sus necesidades nutricionales cambiantes. Consulta con tu veterinario para asegurarte de que estás proporcionando la alimentación adecuada para su edad y estado de salud.

- Mantente atento a cualquier señal de incomodidad
Los perros mayores pueden experimentar dolor o molestias debido a problemas de salud relacionados con la edad, como la artritis. Presta atención a cualquier cambio en su comportamiento, como cojera, letargo o falta de apetito, y consulta a tu veterinario si notas algo inusual.
- Pasa tiempo de calidad con él
Aunque los lomitos mayores pueden no ser tan activos como solían ser, siguen disfrutando de la compañía de sus seres queridos. Dedica tiempo a jugar suavemente con tu perro, acariciarlo y darle muestras de cariño. El tiempo de calidad juntos fortalecerá su vínculo y contribuirá a su felicidad.

¿A qué edad un perro es viejo?
La edad en la que un perro se considera viejo varía según la raza y el tamaño, pero generalmente se considera que un lomito entra en la vejez alrededor de los siete u ocho años. A partir de esta edad, es importante prestar atención a cualquier cambio en su salud y comportamiento y adaptar su cuidado en consecuencia.