Mi perro tiembla cuando duerme: ¿es normal o debo preocuparme?

Observar a tu perro mientras duerme puede ser uno de los momentos más tiernos del día, hasta que notas que comienza a temblar. Tal vez sus patas se mueven como si estuviera corriendo, sus párpados tiemblan o incluso emite pequeños ladridos. Es natural que te preguntes si algo anda mal por los temblores perro dormido o si simplemente está soñando con perseguir ardillas en el parque.

La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, estos temblores son completamente normales. Sin embargo, existen situaciones en las que podrían indicar algo más serio. Vamos a desglosar qué está pasando realmente cuando tu perro tiembla durante el sueño y cuándo deberías considerar una visita al veterinario.

Los perros también sueñan

Sí, tu perro sueña igual que tú. Durante el sueño, los perros pasan por diferentes fases, incluida la fase REM (movimiento ocular rápido), que es cuando ocurren los sueños más vívidos. Durante esta etapa, el cerebro está activo mientras el cuerpo permanece en reposo, aunque no completamente inmóvil.

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Los temblores, movimientos de patas, gruñidos suaves o ladridos apagados son manifestaciones externas de lo que está ocurriendo en su mente. Tu perro podría estar reviviendo la emoción de su caminata matutina, persiguiendo una pelota imaginaria o incluso interactuando con otros perros. Estos movimientos involuntarios son señal de que su cerebro está procesando experiencias del día.

Los cachorros y los perros ancianos tienden a temblar más durante el sueño. Los cachorros están procesando una cantidad enorme de información nueva cada día, mientras que los perros mayores pueden tener patrones de sueño menos regulares.

Mi perro tiembla cuando duerme: ¿es normal o debo preocuparme?
Crédito: Engin Akyurt (Pexels)

Qué sucede durante la fase REM

Durante la fase REM, los músculos del cuerpo entran en un estado de relajación casi total, pero no completamente. Por eso puedes ver movimientos espasmódicos, temblores en las patas, orejas que se mueven o incluso que tu perro “corra” mientras está acostado.

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Esta fase es esencial para la salud mental y física de tu mascota. Ayuda a consolidar la memoria, procesar emociones y restaurar el sistema nervioso. Interrumpir constantemente a tu perro durante esta fase puede afectar la calidad de su descanso.

Si tu perro se despierta fácilmente de estos temblores, sigue alerta y activo, es muy probable que todo esté bien. El problema surge cuando los temblores no se detienen al despertar o van acompañados de otros síntomas.

Cómo distinguir un sueño normal de algo preocupante

Aunque la mayoría de los temblores durante el sueño son inofensivos, hay señales que debes observar con atención. Si tu perro tiembla de forma violenta, si los temblores duran más de un minuto seguido, o si no puedes despertarlo fácilmente, podría tratarse de algo más serio.

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Las convulsiones, por ejemplo, pueden ocurrir durante el sueño y no siempre son fáciles de distinguir de los movimientos normales del sueño. En una convulsión, el perro puede tener rigidez muscular, movimientos repetitivos incontrolables, salivación excesiva o pérdida del control de esfínteres. Además, después de una convulsión, tu perro puede parecer desorientado, confundido o incluso asustado.

Otra diferencia importante: durante un sueño, puedes despertar a tu perro con suavidad. Durante una convulsión, no responderá a tu voz ni a tu contacto hasta que el episodio termine.

Otras razones por las que tu perro puede temblar

No todo temblor nocturno está relacionado con los sueños. El frío, por ejemplo, es una causa común, especialmente en razas pequeñas o de pelo corto. Si tu perro duerme en una zona con corrientes de aire o sobre superficies frías, puede temblar para generar calor corporal.

El dolor también puede manifestarse a través de temblores. Si tu perro tiene problemas articulares, lesiones o malestar abdominal, puede temblar incluso durante el sueño. Observa si cojea durante el día, si evita ciertos movimientos o si muestra signos de incomodidad al levantarse.

El estrés y la ansiedad son otros factores. Un perro que ha pasado por un evento traumático, que cambió de hogar recientemente o que sufre de ansiedad por separación puede experimentar temblores incluso mientras descansa.

Finalmente, algunas condiciones médicas como problemas neurológicos, intoxicaciones, fiebre o trastornos metabólicos pueden causar temblores. Si los episodios son frecuentes o intensos, es fundamental descartar estas posibilidades con un veterinario.

Cuándo acudir al veterinario

Si tu perro tiembla ocasionalmente durante el sueño, se despierta con normalidad y no presenta otros síntomas, probablemente no hay motivo de alarma. Pero hay situaciones en las que no debes esperar:

  • Los temblores ocurren también cuando está despierto
  • El episodio dura más de uno o dos minutos
  • Tu perro parece desorientado, confundido o agresivo al despertar
  • Hay rigidez corporal, babeo excesivo o pérdida del conocimiento
  • Los temblores van acompañados de vómito, diarrea o cambios en el apetito
  • Notas cambios en su comportamiento general durante el día

Un video del episodio puede ser muy útil para el veterinario. Capturar el momento exacto ayudará al profesional a identificar si se trata de algo normal o requiere estudios adicionales.

Cómo ayudar a tu perro a descansar mejor

Crear un ambiente adecuado para el descanso de tu perro puede reducir temblores innecesarios. Asegúrate de que su cama sea cómoda, cálida y esté ubicada en un lugar tranquilo de la casa. Si vives en una zona fría o tu perro es friolento, considera usar una manta o cobija.

El ejercicio regular durante el día ayuda a mejorar la calidad del sueño. Un perro cansado físicamente tiende a dormir más profundamente y con menos interrupciones. Las rutinas también son importantes: trata de establecer horarios consistentes para comer, pasear y dormir.

Evita despertarlo bruscamente cuando tiemble. Si realmente necesitas interrumpir su sueño, hazlo con suavidad, llamándolo por su nombre en voz baja o tocándolo ligeramente. Despertarlo de golpe puede asustarlo o incluso provocar una reacción defensiva.

Observación constante sin sobreprotección

Como dueño responsable, es natural preocuparse por cada detalle del bienestar de tu mascota. Sin embargo, no todos los temblores requieren intervención inmediata. Conocer a tu perro, sus patrones de sueño y su comportamiento habitual te ayudará a distinguir lo normal de lo inusual.

La clave está en la observación calmada y en registrar cualquier cambio significativo. Si algo te genera dudas, siempre es mejor consultar con un profesional que quedarte con la incertidumbre. Tu veterinario puede ofrecerte tranquilidad o, si es necesario, iniciar un diagnóstico oportuno que marque una gran diferencia en la salud de tu compañero de cuatro patas.